Estábamos los tres.
Sentados en la mesa.
Ellos hablando, yo escuchando,
tratando de comprender lo que no entendía, entendés?
Estábamos en la misma frecuencia,
solo que yo volaba un poquito más alto,
o más bajo en realidad, si somos sinceros.
Bueno, no sé lo que me pasó,
la cuestión es que cuando la reunión creció en intensidad,
y la cosa se puso interesante,
yo seguí por otro lado.
De a poco todo se fue apagando hasta que logré escuchar el silencio,
y eso que me cuesta escuchar los silencios,
las negras, las corcheas, las blancas, las escucho claramente,
pero los silencios, eso sí que me cuesta.
En fin, yo seguí escuchando esto,
o no escuchando lo otro,
era un silencio tan fuerte que me aturdía,
o bueno, un sonido tan sutil que me pinchaba el cerebro.
Y me deje llevar por mis emociones (como siempre)
y me bloqueé.
Acá sí, definitivamente deje de escuchar,
agarre mis cosas y me fui,
mientras que esa maldita VOZ (que no dejo salir)
me seguía secreteando,
y me sigue secreteando,
no para no paranoparanoparanoicooooo,
es insoportable.
Hay veces que su voz es tan fuerte
que no puedo entender bien lo que dice,
y a veces ni quiero entenderlo.
Es paranoico,
sí, es mi parque paranoico
y ella,
INMORTAL
paraaaa
Noooooo ...
(ico)
