"Quién" se encontraba ahí.
Sentado, sí, frente a mí.
Yo no podía dejar de mirarlo
y mis dedos se anudaban.
Desenredarlos, imposible.
Y es que no eran sólo mis dedos,
Sino toda yo.
El sólo hecho de levantar mi cabeza,
y asomar mis enormes ojos,
tratando inútiles de esconderse en mi flequillo,
para poder espiarlo,
me enredaba el corazón, y la panza
y cada uno de mis músculos.
No había forma de respirar normalmente.
Tenía potenciado cada sentido.
Oía, 10 veces más de lo que escucho normalmente
(y eso que oigo poco, pero en ese momento era Charly, podía distinguir cada sonido,
oía el caminar de una hormiga bajo la mesa)
Veía, casi como si en vez de ojos tuviera dos microscopios.
Sentía, no hace falta describir lo que sentía.
En menos de un segundo podía escuchar en mi cabeza
ideas como:
"Es como un solcito que brilla sin parar/ es taaan lindo/ sos tan simpatico/
de que estarás hablando me pregunto yo/ lindo, lindo sos tan lindo/
me encantás/ me quedo muda/ bueno ya fue, casemosnos/
chau, le digo que me encanta me vuelve loca y me da un beso y nos vamos y nos casamos y tenemos hijitos y yo y vos...
PARÁ DELFINA, PARÁ!!!
Tuve que respirar profundamente y volver.
Cuando intenté pronunciar palabra,
lo único que salió de mi boca
fueron ruidos incomprensibles
entre tartamudeo y vocales sueltas, consonantes aisladas...
-Debió pensar que estaba teniendo un ataque-
-Debo decir, lo estaba teniendo-.
Después de esto, no me quedó más remedio
que con un esfuerzo indescriptible
-a esta altura tenía el cuerpo paralizado-
agarrar lo que era mío y tratar de salir de ahí
lo más rápido que mis piernas pudieran moverse,
(que era a paso tortuga).
Asique, moviendo mis pesas 50kilospies,
me acerqué a la puerta, la abrí, y salí.
Él se quedo mirando con cara de signo de pregunta.
Yo, no tuve (ni pude) nada que decir.
Si después de esto, él o alguién más,
creen que estoy afectada,
yo, adhiero.
